Cómo prepararía mi parto hoy, si pudiera volver atrás

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy no dejaría mi parto en manos de los médicos o del hospital o clínica por muy buenas que fueran y por mucha reputación que tuvieran los profesionales.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy me apuntaría a una preparación al parto de verdad.

 

No me valdría con preparaciones del propio hospital o clínica donde sólo meten miedo y te hablan de lo doloroso que es el parto, de la cantidad de problemas que puede haber, y varios estereotipos más.

Ni siquiera las preparaciones del CAP o centros de asistencia primaria con matronas estupendas, cálidas y muy profesionales.

Me apuntaría a una preparación donde entender qué es un parto realmente, donde aprender las etapas por las que voy a pasar en mi parto para yo poder decidir con conocimiento, sabiendo dónde estoy.

Y lo haría para que una de las experiencias más importantes de mi vida, como fue mi parto, (y como lo es para todas las mujeres del mundo) fuera positiva, gozosa, empoderante.

Para poder sentir el amor y conexión más extraordinario vivido nunca, experimentar la seguridad, la autoestima tan alta como se vive después de un parto en el que tus hormonas han podido ser segregadas porque tu parto ha sido respetado en sus tiempos, en su hábitat, en tu intimidad, y ha sido decidido por ti, dentro de lo posible.

Y no estoy hablando de un parto sin epidural necesariamente, ni un parto vaginal necesariamente. Puedes tener un parto por cesárea precioso. Y puedes ayudarte de la epidural (o de otros métodos muy, muy efectivos y sin contraindicaciones como tiene la epidural), y ser un parto glorioso.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy me prepararía física y psicológicamente para el parto.

Buscaría una preparación al parto donde conocerme más, afrontar y superar mis miedos, mis creencias sobre el parto, conocer mis bloqueos y mis debilidades (que no son otros que los que me acompañan en mi vida de cada día). Conectaría más con mi bebé, ya que esta es una aventura de dos. Aprendería qué me va a suponer la experiencia de parto, cómo me va a transformar la maternidad.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy me rodearía de profesionales en las que confío y que pudieran guiarme y asesorarme en todo momento ante los cientos de circunstancias que pueden darse antes del parto y durante el parto y después en el posparto.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy no me perdería el subidón del primer encuentro con mi hijo, sentir cómo se desliza por mi vagina, cómo es ese piel con piel con mi bebé recién salido al mundo, cómo es ese olor, ese amor, esa mirada, ese agarre al pecho espontáneo.

No me lo perdería.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS formaría parte de un grupo o grupos de mujeres que están pasando por lo mismo que yo para poder compartir, para no sentirme sola en mis decisiones para el parto y cuando tenga a mi bebé en brazos.

Para apoyarme y nutrirme de otras experiencias de las que aprender, del cariño y comprensión sin juicios. Para apoyarme y tener dónde mirarme en mi nueva identidad como madre, decidir mis prioridades, estar segura para seguir mi instinto, lo que mi cuerpo me pide.

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, me asesoraría y aprendería sobre lactancia materna.

Para que no me pillaran los problemas sin saber por dónde tirar, sintiéndome sola, incapaz y desvalorizada por no poder amamantar como yo quería. Y me rodearía de grupos de mujeres y profesionales que me ayudaran, contuvieran, apoyaran y asesoraran en todo momento para lograr la lactancia que yo hubiera querido.

 

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS, hoy valoraría por encima de todo mi experiencia de parto y maternidad.

Por encima de qué me van a regalar, por encima de lo que me digan los demás, por encima de cómo decorar su habitación y qué cochecito es mejor.

Porque realmente no se puede volver atrás. Se puede sanar una experiencia mala de parto. Se puede recomponer el vínculo afectivo con tu hijo y podéis lograr tener un buen apego. Sin duda. Pero la herida está. Se puede sanar, pero no se puede volver atrás para que no esté.

Y es muy dolorosa. Y muy costosa a largo plazo. Costosa en todos los sentidos: en salud, anímico, energético, psicológico, de bienestar familiar, de pareja y de dinero.

Quizás pienses que estoy exagerando. Pero no es así, te hablo por mi propia experiencia y por la de miles y miles de mujeres.

Y si piensas que exagero porque a tu alrededor nadie te ha hablado de una mala experiencia en el parto, o si la ha tenido, lo disculpa porque la creencia es que el parto es así:  un trago doloroso, incómodo y hospitalario al que no hay más remedio que someterse para que te extraigan a tu bebé de dentro. 

Pues déjame decirte que eso es como si te hubieran explicado que las relaciones sexuales son un trago que hay que pasar para poder tener hijos… o para mantener a un hombre a tu lado.

Imagínate que nadie te hubiera explicado que las relaciones carnales son gozosas y para disfrutar, y que al final hay una sensación muy poderosa y de subidón y de placer que no deberías perderte.

Imagínate que a tu alrededor nadie hablara de tal sensación, sino que te desearan que fueran unos minutitos de nada. Imagínate que por varias generaciones eso fuera así. Y en consecuencia, cada vez que fueras a tener una relación, te estuvieran tomando la tensión arterial, poniéndote una vía, haciéndote análisis de la flora vaginal. Imagínate que te pusieran en una camilla con las piernas abiertas y atadas y te ponen anestesia para que no te duela….

¡¡Pues con un parto es lo mismo!! Racionalmente, no establecemos esa conexión. Pero nuestro cuerpo y nuestro cerebro mamífero SI hace esa conexión. Absolutamente.

Y si el parto no ha estado cuidado, consciente, con la capacidad de decisión, de ser parte primordial, respetada y honrada, a la mujer le puede quedar una sensación y una huella que derive en depresión y en trauma muchísimas veces. Hay infinidad de mujeres que se han sentido violadas en sus partos. Literalmente.

El parto es un evento trascendental en la vida sexual y afectiva de una mujer. 

No puedes ir a ciegas. Infórmate, aprende, prepárate, supérate, dale lo mejor a tu hij@.

No Comments

Post A Comment

¿Quieres estar informada de nuevas entrevistas y artículos?

* indicates required

TRIBU POSPARTO usará esta información para enviarte nuevos contenidos vía Email.

Puede cambiar de opinión haciendo clic en el enlace darse de baja que hay en el pie de página, o poniéndose en contacto con nosotros al info@tribuposparto.com.

Usamos MailChimp como nuestra plataforma de comercialización. Al hacer clic a continuación para suscribirse, usted acepta que su información se transfiera a MailChimp para su procesamiento. Conozca más sobre las prácticas de privacidad de MailChimp aquí.

0